jump to navigation

Enseñanza Bíblica – Introducción A La Justicia 07/01/2011

Posted by DaRonn in Uncategorized.
trackback



Enseñanza Bíblica – Introducción A La Justicia

Introducción: No hay un tema de mayor importancia para el creyente que la posición de justicia. Es de ahí que desarrollamos nuestra identidad en Cristo y podemos recibir las promesas de Dios. La Biblia es un libro que revela la posición de justicia del creyente en Cristo. Para empezar correctamente nuestro estudio de la Justicia, debemos establecer algunas cosas introductorias acerca de la Justicia.

Principios introductorios acerca de la justicia: Es importante que como creyentes, nos demos cuenta de algunas cosas fundamentales acerca de la Justicia. Una vez que entendamos estos principios, podremos comprender mejor el significado de Justicia.

La Justicia es una posición que ocupamos debido a lo que Jesús hizo: Romanos 5:18-19 nos muestra que Jesús, a través de Su gran sacrificio, nos trajo a una posición de Justicia. Esto es muy importante porque nos ayuda a entender que no somos personas tratando de ser justos, sino, hijos de Dios que han sido traídos a una posición de justicia.

 

Romanos 5:18 – 19 “Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación que produce vida.  Así como por la desobediencia de un hombre muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, muchos serán constituidos justos.”

Una de las cosas más fundamentales que debemos entender acerca de la justicia es que es una posición que el creyente ocupa, no una posición que está tratando de alcanzar.  Una vez que nacemos de nuevo, nos hacemos hijos de Dios. Como hijos de Dios, ocupamos una posición como personas justas. Antes de ser salvos, estábamos atrapados en una vida de pecado. Después de nacer de nuevo, fuimos colocados en una posición de justicia por Jesús. Ya que Jesús es nuestro Señor y Salvador,  podemos acercarnos a Él, sin temor o vergüenza de no ser dignos.

Hebreos 4:14-15 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.  No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”.

No estamos tratando de hacernos justos, hemos sido hechos justos: 2 Corintios 5:21. Como creyentes, debemos recordar que Cristo nos ha hecho justos.  Nuestra justicia es algo por lo cual Jesús pagó hace más de 2,000 años atrás. Somos justos porque Jesús pagó por ello.  Esto nos ayuda a entender que nunca seremos más justos de lo que somos ahora, porque no podemos ganarnos una posición de Justicia. 

2 Corintios 5:21 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros seamos justicia de Dios en él.

A través de Jesús, nosotros, que estábamos llenos de pecado, fuimos hechos justos, porque Jesús pagó el precio por nuestra Justicia. Al mismo tiempo que nos salvó, nos hizo justos. Ya que Él es quien nos hizo justos, Él es también el que se merece toda la gloria.

Nuestra justicia no está basada en nuestra habilidad, sino que es por la fe en Dios: Romanos 1:16 – 17. La justicia es una obra establecida por fe. Tenemos fe en lo que Jesús ha hecho a través de la cruz y vivimos una vida como personas justas.  El caminar por fe, creyendo lo que la Palabra de Dios dice acerca de nosotros, nos permite negar nuestros sentimientos naturales de que no somos dignos y crecer en nuestro conocimiento de nuestra Justicia.

Un buen ejemplo sería yo le comprara a usted un carro.  Quizás no se sienta digno del auto o quizás sienta que no podría aceptarlo, pero la verdad del asunto es que, en realidad, no importa si se siente digno o no, el carro es mi regalo para usted y sería suyo. Lo mismo es cierto acerca de lo que hizo Jesús. Él no nos preguntó si es que nos sentíamos dignos cuando murió por nosotros. Él pagó el precio, nos hizo justo y, si queremos ser salvos, entonces debemos aceptar que somos justos y aprender a caminar como una persona justa, por fe.

Romanos 1:16-17 No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree, del judío primeramente y también del griego, pues en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

La Justicia de la fe significa que aceptamos lo que hizo Jesús, aprendemos a vernos en una posición de justicia y hacemos lo mejor que podamos para vivir esa realidad en nuestro diario vivir, así como hizo Abraham.

Romanos 4:13 “La promesa de que sería heredero del mundo, fue dada a Abraham o a su descendencia, no por la Ley sino por la justicia de la fe.

 

No crecemos en Justicia, sólo en el conocimiento de nuestra Justicia: Efesios 1:17–19. Es importante que entendamos que no crecemos en Justicia. Como creyentes, no crecemos en justicia. No hay varios niveles de justicia por los que atravesamos. Uno a uno. Somos completamente justos cuando recibimos a Jesús como nuestro Señor y Salvador.  Podríamos imaginarlo de esta manera, cuando alguien nos da un regalo, no aceptamos la mitad del regalo, lo aceptamos todo.  Aceptar la mitad de un televisor o la mitad de una cocina sería considerado ridículo. No crecemos en justicia, pero si crecemos en la cantidad de la realidad de la justicia que conocemos. Lo que aumenta es el conocimiento de nuestra posición de justicia y de lo que Dios nos ha dado. Cuando eso sucede, crecemos en nuestro conocimiento de nuestra posición en Cristo.

Efesios 1:17 – 19 Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza

Al aumentar nuestro conocimiento de Jesús y de quiénes somos en Cristo Jesús, podemos tener confianza en quiénes somos, porque es de la Palabra de Dios de donde recibimos nuestra identidad.

1 Corintios 15:34 Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo.

 

Cuando abrimos nuestros ojos a nuestra posición de justicia en Cristo y a lo que Él ha hecho por nosotros, entonces podemos dejar de pecar.

 

Como creyentes, tenemos la responsabilidad de incrementar nuestro conocimiento de Justicia: Romanos 12:1-3.  Antes de ser salvos, éramos pecadores. Nuestra mente estaba entrenada a seguir los caminos y el sistema de este mundo. Cuando recibimos a Jesús, entramos en un nuevo reino, llamado el Reino de Dios.  Este nuevo reino en el que vivimos es gobernado por diferentes normas y leyes. Como creyentes, debemos renovar nuestra mente en los caminos del nuevo sistema del Reino de Dios. 

Conclusión – El proceso de renovar nuestra mente hacia nuestra nueva posición de Justicia no es un accidente, sino que se hace con trabajo duro y con el proceso del tiempo.

 

About these ads

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: