jump to navigation

Enseñanza Bíblica – Cuatro Preguntas Acerca De Justicia 23/02/2011

Posted by DaRonn in Uncategorized.
trackback

Enseñanza Bíblica – Cuatro Preguntas Acerca De Justicia

Introducción: Como creyentes, hay ciertas preguntas que debemos responder para estar completamente convencidos de haber sido levantados juntamente con Cristo. Esta lección está diseñada para ayudarte a responder las siguientes preguntas acerca de nuestra posición de justicia, con Cristo.

Pregunta #1. ¿Si Dios, que nunca peca, está en mí, porque peco?Muchas personas tienen conflictos, cuando tienen que encarar esta pregunta. Al ver sus problemas con el pecado, se preguntan a sí mismos: ¿cómo es posible que Jesús viva dentro de mí? Porque según 2 Corintios 5:21, Dios nunca ha pecado y nunca pecará.

2 Corintios 5:21 - Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Su naturaleza es completamente justa y sin mancha. El mismo nombre de Dios confirma que es justo.

Jeremías 23:6Jehová Tsidkenu “el Señor es nuestra justicia”

Hemos aprendido que, cuando nacimos de nuevo, recibimos la naturaleza de Dios, una naturaleza de justicia y de verdadera santidad. Luchamos con el pecado, porque a pesar de que tenemos una naturaleza de justicia en nosotros, a veces, decidimos no vivir según esa naturaleza. Dios nos dio libre albedrío, porque Él no quiere hijos que sean como marionetas en una cuerda, con cabezas vacías y sin emociones, haciendo lo correcto por obligación. Él quiere que ESCOJAMOS hacer el bien, no ser obligados a ello.

 

Deuteronomio 30:19que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida...”

¿Qué nos dice la Palabra que deberíamos hacer? – Se nos ha dado la habilidad de escoger el pecado, pero también se nos dio la habilidad de escoger no pecar.     

Efesios 4:22-24 “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,  y renovaos en el espíritu de vuestra mente,  y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”.

Para evitar el pecado y poder vivir justamente y en santidad, Efesios 4:22-24 nos dice que debemos hacer tres cosas:

  1. 1.       Despojarse del viejo hombre – se refiere a nuestra conducta anterior, el viejo hombre se corrompió. Tome nota de que el viejo hombre o vieja naturaleza pertenece a nuestra antigua vida, aquellos días antes de que conociéramos a Cristo. Debemos despojarnos de esto, así como nos despojamos de un viejo abrigo. Necesitamos tomar la determinación de  no hacer cosas negativas, como solíamos hacer. 

 

  1. 2.       Renovaos en el espíritu de vuestra mente – Necesitamos renovar nuestra mente, porque necesitamos pensar de la misma manera en que Dios piensa y dejar de pensar influenciados por nuestra vieja naturaleza. Si pensamos que tenemos una naturaleza de pecado, nos sentiremos débiles espiritualmente e imposibilitados de rechazar al pecado. Nuestros pensamientos dirigen nuestras acciones por lo tanto, si pensamos que tenemos una naturaleza de justicia, creeremos que tenemos poder para vivir en justicia. Dios dice que tenemos una nueva naturaleza de justicia, es nuestro trabajo, escoger pensar que somos justos y no indignos, pecadores, injustos, etc.

 

  1. 3.       Revestirse del nuevo hombre, que fue creado a semejanza de Dios, en toda justicia y santidad – Debemos elegir vestirnos del nuevo hombre y no dejar nuestro manto de justicia en el ropero, al contrario, debemos ponérnoslo y usarlo. Es nuestra decisión, rendir los miembros de nuestro cuerpo a Dios, que vive en nosotros, en vez de rendirlos al diablo que está en el mundo. Romanos  6:12 dice “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus apetitos.” “No reine” implica que estamos en control. Es tiempo que tomemos el control sobre el pecado.

 

Pregunta # 2 – “¿Si soy justo y aún peco, me debo considerar un justo-pecador? – Justo y pecador no se mezclan en el vocabulario de Dios. Es imposible ser un pecador porque no se puede ser ambos. O somos justos o somos pecadores, no podemos ser ambos. Cristo no murió para hacer pecadores justos, sino para hacer hijos justos.

 

Romanos 6:17-18 “Pero gracias a Dios que, aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina que os transmitieron; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.”

Éramos pecadores, pero ahora somos justos. Para entender esto, necesitamos entender la definición de pecador. La definición de un pecador tiene las siguientes dos características:

  1. 1.       Un pecador es uno que peca continua y habitualmente. Un pecador tiene la naturaleza pecaminosa, por tanto, peca continuamente.  Es algo habitual en ellos.

 

  1. 2.       Un pecador no se ha sujetado al Señorío de Jesús – Un pecador vivirá su vida opuesta a las cosas de Dios constantemente. Todos pecamos ciertas veces, pero no somos pecadores, porque no es algo que hacemos continua y habitualmente.     

 

1 Juan 3:9 “Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en el; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

Esta porción de la Biblia es malinterpretada muchas veces.  Pareciera como si este versículo estuviera diciendo que si pertenecemos a Dios, no podemos pecar. Pero el uso del verbo “practicar” es un poco confuso. En el griego, practicar no significa la práctica de un hecho, significa una práctica continua del pecado. Una mejor traducción de este verso sería, todo aquel que es nacido de Dios no peca habitualmente, porque su simiente permanece en él y no puede pecar habitualmente, porque es nacido de Dios.

Es imposible tener a Dios en nosotros y todavía hablar, pensar, actuar al 100% como alguien que no conoce a Dios. Quizás cometamos muchos errores, pero nunca calificaremos como pecadores, mientras reconozcamos a Jesús como Señor.

 

Pregunta #3 – “¿El diablo puede hacerme pecar?”- Muchos cristianos nacidos de nuevo, tienen preguntas en sus mentes, acerca de la habilidad del diablo para hacerles pecar. La respuesta a la pregunta, no es necesariamente que el diablo, nos hace pecar. Para poder entender esto, debemos mirar Santiago 1:13-15.  

 

Santiago 1:13-15 “Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni el tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido. Entonces la pasión, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

El versículo 13 dice que cuando alguien es tentado, no puede decir que es tentado por Dios. Además dice que nadie puede tentar a Dios a pecar y Él tampoco tienta a pecar. Nadie puede tentar a nadie a pecar, a no ser que esa persona, sea pecadora y se deleite en el pecado, encontrando en él, la misma naturaleza que se encuentra en su interior. Todo lo que Dios hace, es promover la santidad y felicidad. (Juan 10:10). 

 

Santiago 1:14 “Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido.”

La palabra en griego para “cuando” expresa la fuente de la tentación en sí, en vez del agente de tentación. La palabra griega para “seducido” viene de un verbo antiguo que significa carnada y literalmente, significa atrapar peces con carnada. 

 

La tentación consiste en dos partes: Cuando la Biblia hace referencia a la tentación, usualmente está hablando que sucede en dos formas:

  1. 1.       Ser atraídos a alejarnos de la verdad para ir en pos de algo sensual o del mundo.

 

  1. 2.       Ser seducidos o aceptar la carnada de la lujuria, que nos lleva a pecar.   

La causa del pecado en nosotros. Ni Dios, ni el diablo son los culpables, las sugerencias de Satanás nos ponen en peligro, pero no es pecado sino hasta que las hacemos nuestras. 

 

Santiago 1:15 “Entonces la pasión, después que ha concebido, da a luz el pecado, y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.”

En este versículo el curso del pecado se describe como el proceso de dar a luz.

  1. 1.       El deseo pecaminoso – Es la concepción, se lleva a cabo cuando una persona acepta un pensamiento en la mente y se permite a sí mismo pensar sobre eso y trata de encontrar la forma para que eso suceda.

 

  1. 2.       El hecho pecaminoso – Es el nacimiento, no sólo consintiendo a ello, sino haciéndolo.

 

  1. 3.       Actuando continuamente de esa manera – Es la etapa donde el pecado alcanzó su más alto nivel, trayendo muerte a nuestras vidas y por último, llevándonos a la muerte eterna.

 

Tenemos el poder para dejar de pecar: Existen personas que piensan que no tenemos el poder para dejar de pecar.  Pero Romanos  6:16 dice que se nos ha dado una opción, ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?”  Romanos  6:14 dice que el pecado ya no tiene dominio sobre nosotros, pero, al mismo tiempo, no somos libres de la tentación del pecado. El éxito, al tratar con el pecado, es hacerlo en el área de nuestras decisiones. Cada momento, hacemos decisiones y como creyentes, debemos ser sensibles al Espíritu para tomar las decisiones correctas.

 

Pregunta # 4.- ¿Para ser perdonado por mis pecados, debo tratar de recordarlos todos y arrepentirme de ellos ahora? La respuesta es no, no necesita confesar cada pecado que ha cometido para recibir salvación, de hecho, sería imposible hacer eso. La Biblia indica, en Juan 16:8-9 que para ser nacido de nuevo, necesitamos arrepentirnos de sólo un pecado, el pecado de no creer en Jesús. 

Juan 16:8-9 “Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado,…porque no creen en Mi;”

Es bueno entender esto porque nos libra de la condenación.  Hemos sido liberados de la penalidad del pecado. Dios no nos castigará por las cosas que hicimos en el pasado, por tanto, no hay necesidad de sentirse culpables, por las cosas que hicimos antes de conocer al Señor.

1 Corintios  6:11 “…fueron lavados, santificados, justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios.”

 

A los ojos de Dios, es como si no hubiésemos pecado. Hemos sido perdonados por Dios, lo único que nos falta es perdonarnos a nosotros mismos.

 

Conclusión – Estas son cuatro preguntas que puedes estudiar y así tener respuestas, para aumentar tu confianza, en tu posición de justicia.

About these ads

Comentarios»

No comments yet — be the first.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 25 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: